En este Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, debemos reconocer tanto el sufrimiento como la resiliencia de las mujeres sudanesas ante la brutalidad indescriptible que han soportado, al tiempo que siguen levantándose. Estamos profundamente alarmados e indignados por el uso deliberado y sistemático de la violencia sexual como arma de genocidio contra las mujeres y los niños en Sudán, y queremos alertar sobre la trayectoria catastrófica que tomará esta crisis si el mundo sigue mirando hacia otro lado. Durante más de tres años, la población de Sudán —especialmente las mujeres y los niños de Darfur y Kordofán— se ha enfrentado a una campaña deliberada y sistemática de exterminio, desplazamiento, hambruna impuesta y violencia sexual a manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar genocida.

A continuación se incluye la declaración emitida por el Grupo de Acción de Mujeres de Darfur.